ANUARIO
1999: BUEN AÑO PARA EL ROCK
En
una temporada musical donde las visitas internacionales fueron de
"culto", calidad y algunas de ellas bastante populares,
el rock argentino recobró a sus próceres (García,
Spinetta, Cerati, Páez y Calamaro, que editaron nuevos discos)
y ratificó la popularidad de sus bandas, mientras que el folclore
confirmó que Los Nocheros lideran el movimiento y continúan
ampliando su espacio.
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Gustavo
Cerati
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En materia de visitas internacionales, el público argentino
pudo sacarse las ganas de ver a Blur, Red Hot Chili Peppers, Jamiroquai
y The Offspring, por nombrar a las que más gente reunieron
y a las más esperadas, que no defraudaron y ofrecieron shows
que satisficieron las expectativas.
El rock argentino reunió, como nunca en las últimas
temporadas, la edición simultánea de nuevos trabajos
de sus artistas históricos y esenciales como Charly García
(con el compilado en vivo "Demasiado Ego") y Luis Alberto
Spinetta (casi a fin de año con el bellísimo "Los
Ojos").
La denominada "generación intermedia" entre los solistas
también entregó obras certeras: Gustavo Cerati revalidó
su calidad de artista con "Bocanada" y Fito Páez
recuperó encantos de la mano de "Abre", complicando
el supuesto liderazgo de un Andrés Calamaro que concibió
el extensísimo y desengañado "Honestidad Brutal".
El año de los solistas se completó con las nuevas apariciones
de Francisco Bochatón (con el interesante "Cazuela"),
Leo García, el estupendo "Piano", que Daniel Melero
registró sólo al piano con Diego Vainer, y el crecimiento
de los sellos independientes de la mano de El Otro Yo, Menos que Cero
y Auge.
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Iván
Noble
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En materia de grupos, La Renga y Los Piojos encabezaron con sus notables
y masivas performances en vivo la tendencia de las bandas directas,
barriales y pasionales. De la mano del hit "Avanti Morocha",
Caballeros de la Quema también se anotó en la puja,
a la vez que se consolidó el constante ascenso de Las Pelotas,
mientras que los Fabulosos Cadillacs mantuvieron su nivel con su producción
"La Marcha del Golazo Solitario".
Los grandes recitales masivos del rock local tuvieron sus números
más contundentes en el marco del ciclo gratuito "Buenos
Aires Vivo III" que, sin embargo, enlutó su multitudinaria
marcha con la imprevisión que generó la muerte por electrocución
de dos jóvenes en la velada rockera protagonizada por Divididos
y Caballeros de la Quema.
Entre los visitantes que trajeron hasta el sur los ecos de la promocionada
y mal llamada "world music", se anotaron nombres de gran
personalidad y maravillosa música, como Cesaria Evora, Compay
Segundo y Kiko Veneno.
Párrafos aparte merecen el impresionante encuentro Joao Gilberto-Caetano
Veloso, concretado en Buenos Aires mucho antes que en Brasil; el regreso
del gran Chico Buarque, que colmó de maravillas sus dos presentaciones
porteñas tras una ausencia de casi 15 años; el tardío
debut argentino de la estrella mexicana Chavela Vargas, y las varias
veladas de Joaquín Sabina presentando su último CD "19
Días y 500 Noches".
En lo latino-romántico, la nueva visita de Luis Miguel deparó
multitudinarios shows en la Capital Federal y el interior del país,
pero el éxito no se reflejó en la venta de su último
álbum "Amarte Es Un Placer", donde volvió
a confirmar que cuando no graba un álbum de boleros no alcanza
buenas ventas.
Dentro del heavy metal nacional, la producción discográfica
"A fondo blanco", de Almafuerte, grupo liderado por el bajista
y cantante Ricardo Iorio, fue en 1999 el lanzamiento más importante,
seguido por el regreso discográfico (con "Eternos")
de Horcas, quienes siguen en la ruta a pesar de la muerte de su líder
Osvaldo Civile en junio pasado.
En cambio, A.N.I.M.A.L., la otra propuesta fuerte del heavy nacional,
con su álbum "Usa Tu Fuerza" no logró mantener
el nivel ascendente obtenido con su anterior placa "Poder Latino".
(Télam)
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