La nueva generación de Los
Abuelos de la Nada
BUENOS AIRES (Télam).-
El hijo del recordado Miguel Abuelo, Gato Azul Peralta, se lanzará
próximamente a los escenarios con su nueva formación
para iniciar la gira "Los Abuelos de la Nada hoy", el tributo
oficial a una de las bandas más importantes del rock argentino
de los años '80.
Con una banda conformada por una nueva generación de músicos,
Gato Azul se lanza al mercado con el regreso de los grandes clásicos
de Los Abuelos: "Lunes por la madrugada", "Cosas mías",
"Tristeza de la ciudad", "Costumbres Argentinas",
"Sin gamulán", "Mil horas", "Chalamán",
"Cosas mías" y el glorioso "Himno de mi corazón",
entre otras.
Además de canciones nuevas e inéditas, compuestas por
el propio Miguel (Abuelo) antes de su fallecimiento (26 de marzo de
1988), y otras de los integrantes del grupo, también habrá
nuevo material.
La banda se encuentra trabajando en los estudios desde hace 6 meses
y para junio se planea el inicio de la primera gira, que tendrá
como epicentro la ciudad de Rosario y continuará con actuaciones
por Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Mar Del Plata, Bariloche, para
luego llegar a Capital Federal y posteriormente, emprender una serie
de conciertos por el exterior.
En alusión a este retorno, Gato Azul aclaró: "No
somos una copia de Los Abuelos, nada que ver. Pero sí mantenemos
el estilo divertido, glamoroso y poético".
"Reinterpretamos los grandes éxitos de la banda pero desde
un modelo 2004, con nuevos arreglos musicales y vocales. No caemos
en los lugares comunes de los revivals", sentenció.
Gato Azul lanzará su nueva y fuerte apuesta que será
conquistar los oídos de los "viejos" seguidores de
Los Abuelos, como así también de todos los jóvenes.
"Al rock actual le falta una banda como eran Los Abuelos y nosotros
vamos a ofrecer la diversión y la onda que le falta al rock
nacional, y con un sonido muy moderno, con buenas letras y buenos
arreglos", destacó el músico.
Gato Azul Peralta nació hace 32 años en Londres, con
su nombre delata a su padre: Miguel Abuelo le puso Gato Azul y no
es la única marca paternal que le quedó: inquieto, irreverente,
seductor y una terrible (y visible) herencia artística por
delante.